Es el tratamiento curativo de las enfermedades mediante sustancias
obtenidas de los vegetales. Su objeto de estudio son aquellos tratamientos
naturales basados en el empleo de plantas medicinales para recuperar la salud.
Se trata de una de las ramas más importantes con que cuenta el naturópata en el
ejercicio de su profesión.
El uso de plantas como recurso terapéutico natural se remonta a tiempos muy
remotos. Hoy en día la ciencia confirma la presencia en ellas de compuestos
químicos con acciones farmacológicas, denominados principios activos, que constituyen muchas veces los ingredientes primarios utilizados por
laboratorios farmacéuticos como punto de partida en el desarrollo de formas
comerciales que serán patentadas para su uso terapéutico. Los fitofármacos, por
su parte, incluyen aquellos extractos estandarizados producidos a partir de la
totalidad de una planta o de sus partes u órganos. Se incluyen como material o
droga vegetal a plantas terrestres y también a las algas.
Podemos
encontrar las plantas en su presentación más tradicional en mercadillos de la
edad media celebrados por toda nuestra geografía y en antiguos herbolarios,
donde nos pueden preparar la mezcla de ingredientes deseada; actualmente es más
fácil encontrarlas embolsadas individualmente.
En muchas
casas se opta por presentar las mezclas efectuadas según su propia experiencia
en una sola presentación bajo la denominación genérica del mal que pretenden
sanar: para la próstata, para la hipertensión… Corresponde al naturópata
decidir si la fórmula magistral empleada es la correcta para este caso
particular, o si se debe optar por otra variante mejor adaptada.
En las
próximas entradas del blog veremos las plantas medicinales con mayor uso en general.